El aburrimiento a precio de saldo

En un experimento publicado en la revista Science, a un grupo de personas se les propuso pasar 15 minutos en una habitación invitados a estar en silencio y no hacer nada. La alternativa, era una leve descarga eléctrica a través de un botón. De los 42 participantes, casi la mitad optó por pulsar el botón al menos una vez. Según escribieron en el estudio “la mayoría de las personas prefieren hacer algo a no hacer nada, aunque ese algo sea negativo.”

Suena bien en italiano: “il dolce far niente”, lo dulce de no hacer nada. Aunque diría que es costumbre mediterránea. Como cuando en los pueblos, los mayores salían con su silla a “tomar la fresca” y ver a la gente pasar. Una costumbre reemplazada por el afán de la productividad. 

Se acercan las vacaciones de verano, el único momento en que está permitido “no hacer nada”. Pareciera que en el día a día no hay tiempo para esto, pero lo cierto es que según el Digital Report España 2022 de la agencia We Are Social, 9 de cada 10 españoles tienen redes sociales y pasan casi dos horas al día en ellas. Este dato pone de relieve que, suponiendo que buena parte de esos españoles trabaja o estudia a jornada completa y sin contar las horas de sueño, el poco tiempo libre que resta está enteramente dedicado a las redes sociales. 

¿Será cierto eso de “no tengo tiempo para nada”? Quizá, nuestro aburrimiento está de rebajas y se lo regalamos al mercader más asiduo y accesible. Privando así a nuestra cabeza de ser creativa por sí sola, de agudizar el ingenio para encontrar su propio entretenimiento. ¿No sabes qué hacer?  Túmbate, mira al techo y espera, algo se te ocurrirá. 

Deja un comentario