Refuerzo positivo

2 MINUTOS DE LECTURA

Mientras negocio con la cigüeña he cogido el oficio de ser dogmommy. Y aunque parezca distante, que lo es, tiene sus similitudes mamíferas con la vida humana.  

Con Kailo vamos también a un cole de perros, donde el profe se esmera en transmitirnos el pensamiento de nuestro can. 

En ese rato entre ejercicio y juego que pasamos con él, nos damos cuenta de que utiliza la misma técnica con el perro y con nosotros. Es decir, con el perro la interacción se ha de basar en el refuerzo positivo de su conducta. Esto se hace con palabras de ánimo y felicitaciones constantes. Total, que en una de estas clases en las que salimos todos súper contentos sintiéndonos el favorito del profe, nos dice efusivamente: ¡Muy bien chicos, muy bien! ¡Estáis avanzando mucho! Os he traído unas galletitas para celebrarlo. 

Nosotros claramente nos abalanzamos sobre ellas y mientras saboreábamos las deliciosas galletas de Italia que nos trajo pensamos… “este nos está tratando como a Kailo”. Regalos, felicitaciones, comida… así da gusto que te traten como a un perro. Seguramente esa expresión ha perdido el sentido original últimamente, mi primogénito se merece todo y más.  

Deja un comentario